Desde ayer 2 de Enero de 2011 ya no se puede fumar en espacios públicos cerrados, y abiertos cercanos a colegios. En lo que básicamente me centro y en lo que más me afecta a mi, es que no se podrá fumar en los bares y restaurantes. Voy a pasar a hacer una reflexión acerca de la nueva ley, de en que posición estoy yo y que es lo que he visto tan solo un día después de empezar la ley. Vamos a ello…
La Ley Antitabaco
Primero hago un repaso a la historia de la primera ley. Ésta es la Ley española 28/2005, de 26 de diciembre, que se empezó a establecer y llevar a cabo a mediados del 2006. Se empezó a luchar así contra el tabaquismo, prohibiendo el fumar en los lugares de trabajo y centros culturales.
Más tarde entró en vigor las zonas habilitadas para fumadores, distinguiendo de las zonas de libre humo, en bares y restaurantes. Ahora el 2 de Enero de 2011 finalmente se ha aprobado la Ley Antitabaco que regula esta actividad prohibiendo el fumar en cualquier espacio publico cerrado (bares, restaurantes…), y espacio abierto cercano a hospital o colegio.
Mi reflexión
No soy un no-fumador. Soy una persona, que entre muchas cosas que no hago, esta el fumar. La palabra en si me produce repelús, me afecta casi cualquier cosa que tenga que ver con ello. Ciertamente ando cerca de obsesión contra ello. Pero si algo soy es respetuoso y educado.
Toda mi vida he tenido que lidiar con este gran problema que tengo (y seguramente tendré que seguir haciéndolo), afectándome tanto en carácter personal como social.
Personal en el sentido de que he dejado de hacer cosas, o actividades por no querer respirar humo del tabaco. Incluso he hecho viajes en tren por no ir en un coche con gente fumando. Todo ello siempre por querer respetar los vicios y quehaceres de los demás. Con su siempre argumento de “yo tengo derecho a fumar”, nunca he querido crear disputa. Ellos tienen derecho a fumar, y yo tengo derecho a no querer su humo. Cada uno sabrá que quiere hacer, así que yo me abstenía de según que actividades.
Social en el sentido de que siempre he tenido que lidiar con este problema, que viene de un principio por el vicio de terceros, y que tanto me afecta a mi; esto me hace ver con reparo, incluso de malas maneras en algunas ocasiones, a la gente. El simple hecho de ver a alguien con un cigarro en su mano o boca me produce asco, o por ejemplo el olor que desprende un fumador, tres cuartos de lo mismo.
Observaciones y conclusión
Por lo general y pese a mi situación ante el tema, y como ya he comentado, nunca he dicho nada a ningún fumador, aunque me haya molestado directamente y haberme hecho interrumpir mis actividades. He aguantado tanto como respetado. Y ahora se da un cambio, muy importante y que no ha dejado indiferente a casi nadie. Se ha prohibido fumar en los bares y restaurantes, y muchos fumadores han tenido sus respuestas…
Algunos de ellos han arrebatado contra los no-fumadores (agrupándolos en un colectivo que insisto, no tiene sentido. Es como decir que hay un colectivo de no-controladores O,o), otros dicen barbaridades y muchos de ellos asaltan con perlas amenazantes y con pose “chulita”.
Algunos ejemplos vistos en Twitter, que contesto debajo de cada uno:
Gracias a la #leyantitabaco crearemos una marginación social más. Drogadictos, Prostitutas y Fumadores. España no necesita más marginación!
@AlanLollipop (Alan Lollipop)
Señor Alan Lollipop, cree usted que deberíamos legalizar todas las drogas y la prostitución? A todo esto, a usted nadie lo margina, lo hace usted porque quiere.
¡Hala! ya es una relidad, tod@s sometidos a la dictadura de la salud #LeyAntitabaco #reflexión
@AselaVit (Asela Ortiz de Murua)
No es la primera vez que escucho una opinión parecida. Se tacha una ley de protección para la salud de “dictadura”. Asela, en una dictadura moría mucha gente sin razón o motivo. Dime que se parece más a una dictadura, si lo que sufríamos los “fumadores pasivos” o lo que hay ahora.
me voy a fumar al bar #leyantitabaco a joderse
@EnriqueDiez_m (Enrique Diez Muñoz)
Una de las perlas amenazantes. Algunos optan por ser más chulos que nadie, y con un arrebato digno del más campeón de los chulitos quinceañeros, hacen justo lo que la ley dice.
Esto son algunos ejemplos de los que se puede leer siguiendo el hashtag #leyantitabaco de Twitter. He estado en conversaciones (en las que he preferido no participar) acerca de fumadores que con una decisión clara han dicho de no volver a un bar. Que el gobierno cada vez se parece más a la dictadura franquista, y hasta he escuchado que esta ley se ha creado para crear peleas entre los ciudadanos y tapar otros problemas como lo es la crisis.
Como conclusión, decir que me parece muy mal la respuesta de esta gente. Que yo no creo que se tenga que discutir nada. Yo me he fastidiado toda mi vida, resignándome a aguantar el humo del tabaco en ocasiones, y quedarme sin muchas cosas en otras por culpa del tabaco. Siempre me he guardado mi opinión y pensamientos en mi silencio, y ahora por fin puedo tener la oportunidad de estar en un restaurante y poder comer sin el humo de nadie. Esto no tendría que ser un problema para nadie. También se quejaban cuando impidieron fumar en los trenes o el cine, y ahora resulta muy extraño si alguien se pusiera a hacerlo. Todo el mundo se acostumbrará a que en los bares no se debe fumar, ya que es un espacio cerrado, el humo se estanca, y eso afecta a todos los clientes, fumadores y no fumadores. No tendríamos que discutir unos y otros, todos somos personas, todos tenemos los mismos órganos, y esto es para el bien de la salud de todos.
Me gustaría finalizar con un par de frases del gran @yoriento:
Con la leyantitabaco todos ganan, aunque algunos no lo sentirán hasta dentro de un tiempo.
Las prohibiciones se aplican a los maleducados. A los que ya eran considerados, las prohibiciones no les afectan.
@Yoriento (Alfonso Alcantara)