Quiero dejar claro que este artículo es de opinión, completamente personal, y no un artículo descriptivo oficial ni review.
Hace un par de semanas que me hice con un HTC Desire. Digo un, porque es un teléfono, pero por el nombre perfectamente me sale decir “una HTC Desire”. =) La decisión de obtener este teléfono se ha visto afectada por varios temas. Entre ellos que mi anterior teléfono Nokia 5800 ha salido más bien… mal. Ha hecho su trabajo, se ha portado bien una temporada, pero la salida de Android al mercado móvil ha hecho cambiar mi manera de ver y tratar con teléfonos móviles. Si bien el 5800 se considera un Smartphone, las posibilidades que te ofrece este no llegan ni hacerle sombra a lo que puede ofrecerte un Android. Sobretodo digo esto yo, que uso muchos de los servicios que Google ofrece, y teniendo en cuenta que Android es de Google, es fácil imaginar cuan compenetración entre sistemas nos pueden ofrecer.
Voy a dividir el artículo en dos partes, quiero hablar por un lado del sistema operativo, Android, y por otro del teléfono en si, HTC Desire.
Android
Android es el sistema operativo creado por Android, INC, empresa que más tarde compraría Google como plataforma de lanzamiento de la compañía en el mundo de la telefonía móvil. Android usa Linux como núcleo del sistema operativo, y está escrito en C, C++ y Java.
Como gran característica del sistema operativo, además de todas las que tiene, es que tienes un SDK con el que poder programar aplicaciones para Android, escritas en Java. Aunque Google también ofrece un NDK (Native Development Kit) para escribir código en C. Pero además de esto, y desde hace poco, hay una aplicación para poder crear aplicaciones sin ser programador. Es decir que podrías hacer tu propia aplicación en casa, con el nuevo APP Inventor de Google. Además Google ofrece varios tutoriales con los que poder lidiar con el programa, para facilitar la creación de las aplicaciones.
Además de poder crear aplicaciones, Android tiene muchas características que hacen que sea un sistema operativo para móviles muy completo. Por ejemplo, y de manera nativa, nos ofrecen un gestor de escritorios (parecido a lo que podéis encontrar en los escritorios de Linux), de manera que resulta muy cómodo poder organizarte los iconos y widgets por los diferentes escritorios, según tus necesidades. Además éstos se pueden organizar por escenas, y tener diferentes configuraciones de escritorios que podrás intercambiar en la configuración.
Otro tema a destacar, y muy importante a mi parecer, es la sincronía con los propios servicios de Google. Cuando inicias un Android por primera vez te pregunta si tienes alguna cuenta de Google, le das tu usuario y contraseña, y él se encarga de sincronizar los servicios con sus aplicaciones nativas. En mi caso, que uso Gmail y Google Calendar a diario, esto resulta de gran utilidad. Destaco esta característica además, porque esto ya lo usaba en mi anterior 5800, pero antes era sincronizar con un programa externo (Mail For Exchange), y me daba muchos problemas a la hora de tenerlo todo bien sincronizado. Con Android esto es otro mundo.
Además de la sincronía con los servicios de Google, también cabe destacar las aplicaciones nativas de Twitter (Peep) y Facebook, que se integran perfectamente con los Widgets en los escritorios. Una manera fácil y cómoda de poder participar en las redes sociales, compartiendo estatus, mensajes, fotos o vídeos sin perder movilidad. Muy 2.0, cabe decir.
Y estas son las características que quería nombrar, aunque tiene otras que para mi pueden pasar más desapercibidas. Invito a los lectores a comentar el artículo por si creen que alguna otra puede merecer la pena.
HTC Desire
Le toca el turno al teléfono, a la máquina.
HTC lleva una muy buena racha sacando teléfonos, desde el primer N1 Dream con Android, su lista de teléfono con este sistema operativo no es corta, cada cual mejorando en algo. En España se vendieron muchos HTC Magic, así como HTC Hero. Pero con la salida de Nexus One (teléfono de Google fabricado por HTC), HTC sacó otro teléfono, idéntico al Nexus One, con algunas pequeñas diferencias como memória ram, botones táctiles en vez de físicos o el famoso doble-microfono como novedad para Nexus One.
HTC Desire es, un homólogo de Nexus One, con cara y ojos, que le hace frente a cualquier smartphone que puedas encontrar en el mercado.
Para empezar cabe mencionar que es lo que mueve todo el conjunto. Con este teléfono tenemos un procesador basado en ARM llamado Snapdragon, con 1Ghz de velocidad, que se encarga de mover Android 2.1 en perfectas condiciones, así como juegos en 3D con un rendimiento más que aceptable. A este procesador le acompañan 576MB de memoria Ram (64MB más que el Nexus One), adecuadas para tener cargado Android con el HTC Sense (añadidos a Android creados por HTC; algunos efectos y botones extra en el escritorio), varias aplicaciones y procesos sin que el teléfono sienta necesidad de liberar más memoria. Todo un lujo para un smartphone de tal envergadura.
Externamente, le acompañan botones de Inicio (home), Menú, Volver y Búsqueda, así como un trackpad óptico a la vez que botón de aceptar en el medio. Botones sólidos, con un tacto agradable y con los dibujos que identifican la función grabados en el propio material del botón.
La pantalla es algo fuera de serie, una AMOLED de 3,7″ con una resolución de 480 x 800, lo que hace que ver un píxel sea algo casi inapreciable. El brillo de ésta es suficiente como para poder ver la pantalla de día en la calle.
Todas estas características, están metidas en una carcasa sólida y robusta de 119mm de altura, 60mm de ancho y 11,9mm de grosor. Lo mejor, y con un móvil de estas características es la comodidad de llevar el teléfono, pues tan solo llevaremos 135gr de peso, y no resulta nada incomodo operar con él.
Opinión
Como conclusión a este artículo, y para dar una firme – pero muy personal – opinión, diré que es un gran teléfono, posiblemente la mejor adquisición desde el ya antiguo huevo Nokia 6600.
HTC Desire es, para cualquier usuario 2.0, una delicia de teléfono, robusto, potente, y con una cantidad enorme de posibilidades.
**Gracias a chencho por la corrección. El primer HTC con Android no fue el N1, fue el Dream.












