¿En que se parecen un pájaro y Michael Jackson? Pues si hablamos del Manaquín de Cabeza roja, te diré que en el Moonwalk. Este curioso pájaro sudamericano de la familia de los Pipridae, tiene la peculiaridad de moverse como lo hacía Michael Jackson y su moonwalk. ¿No te lo crees? Mira mira…
Se ha calculado que desde que se inició el arte de la escritura y el año 2003, se ha escrito un total de 5 exabytes (1 exabyte = 1 billón de megabytes). Para almacenarlo, tendríamos que llenar 1100 millones de DVD’s. ¿Mucho? Toda esta información la generamos ahora tan solo en 2 semanas. Solo en España enviamos más de 563 millones de emails al día.
Primeramente, me gustaría aclarar que este artículo no tiene como base un estudio ni indagación científica. Tan solo es un pensamiento, una pregunta, una curiosidad, de las muchas que me hago cada día, en este caso sobre el libre albedrío humano y la improvisación artística
Aunque cierto es que el debate sobre el libre albedrío no cesa tan fácil como si o no, tanto pensadores, filósofos, ambientes religiosos o científicos, muchos de ellos creen en el libre albedrío.
Inicialmente se describe el libre albedrío como la capacidad de un humano de poder elegir y tomar decisiones propias. Hay un sinfín de connotaciones de todo tipo, y aplicable a más ámbitos, desde el comportamiento del plutonio hasta el caos en el universo.
Pero no quiero adentrarme tanto en la definición ya existente del libre albedrío. Lo que pretendo es explicar lo que pienso yo del comportamiento humano. De la capacidad de éste de crear, la capacidad de generar una base artística, únicamente reproducida anteriormente en su mente, y como esta base puede ser vinculada a una tercera persona, que sin haber hablado o llegado a un acuerdo, es capaz de reproducir otra base artística de género similar, acorde a lo que ya teníamos en un principio.
Un ejemplo muy claro sería la improvisación entre dos o más músicos, como una banda de jazz. ¿A quien no le gusta una improvisación de jazz? El blues o el jazz son géneros conocidos por su tranquila y apacible base, ricos musicalmente hablando, melodías sencillas y que pareces entender. Como si tu fueras un músico más de la banda. Los músicos de jazz han usado, durante años y años, la escala pentatónica (escala generada por 5 notas sin ningún semi-tono por medio) para improvisar. Estos músicos son capaces de interpretar la música que les pasa por la cabeza, es decir, que su imaginación ha generado. Algo así como que sus neuronas tengan libre albedrío conectado entre ellas.
Se tiene una base musical, pero el resultado es improvisado, y el hacer que varios músicos logren crear una pieza musical improvisada, para mi eso es puro arte musical.
Y no solo entre músicos me remito, si no también entre diferentes artes:
Música y pintura, dos disciplinas vertientes del arte, que sin duda alguna pueden ir ligadas, se pueden ver sometidas a la improvisación de dos individuos y, como resultado, tener un conjunto de obras.
Creo que el vídeo que dispongo a continuación, es el claro ejemplo de la improvisación entre diferentes artes.
El café, en consumidores asiduos, no hace el mismo efecto que en personas que lo toman eventualmente. De hecho éste produce un efecto placebo en las personas que frecuentan tomarlo
esta información es el resultado de un estudio con 380 individuos y varias pruebas que lo confirman
Leer el blog de Maikelnai es interesante a la par que didáctico; y si a esto le sumamos las temática que sigue, tenemos que forma parte de mi top5 de blogs a seguir. Y escribo esto porque acabo de leer un artículo, que aunque no goza de una extensa explicación, haciendo referencia al mundo de los átomos, con 4 líneas nos explica algo muy interesante.
En concreto se habla del espacio que hay entre el núcleo de un átomo y el tamaño máximo de este. Adjunta un texto de Tom Stoppard para dar un buen ejemplo:
Cierra tu mano, y si tu puño es tan grande como el núcleo de un átomo, entonces el átomo entero es tan grande como St Paul, y si sucede que hablamos de un átomo de hidrógeno, entonces existe un único electrón revoloteando a su alrededor como una polilla en una catedral vacía, a veces en la cúpula, a veces en el altar…”
Explica, que el 99,9999999999999% de un átomo es vacío, así que si juntáramos todos los átomos que hay en todo nuestro universo (eliminando todo el espacio de todos y cada uno de los átomos), tendríamos un conjunto que pesaría 5 billones de toneladas (sólo), o el peso de todos los humanos de la Tierra.
No es el primer applet que veo sobre estadísticas en tiempo real a lo grande, y está claro que son datos no-reales, pero que seguramente se aproximan muy fielmente a la realidad.
En este caso en cuestión, hablamos de estadísticas del web2.0, con datos realmente escalofriantes (y es que en 5 minutos he visto añadirse más de 2000 usuarios en Facebook!).