Este me atrevo a catalogarlo como uno de los mejores y más preciosos time-lapses que últimamente han pasado por mi ojos. Esta obra se ha hecho desde la montaña española más alta, El Teide (3718m). La belleza de la Vía Láctea hace combo con los fantásticos paisajes y las condiciones meteorológicas allí sufridas, desde simples nubes hasta una tormenta de arena que viajó desde el desierto del Sahara.
Para tomar las imágenes del time-lapse, su autor (TSO Photography) ha usado una Canon 5D MKII, un Canon EF 17mm TSE (TSE es la serie de objetivos de efecto como las “lens baby”), un Canon EF 16-35mm II, Canon EF 24mm 1.4II y un Sigma 12-24mm.
Últimamente no dejo de ver nuevos trabajos de time-lapses astro-fotográficos, algo que como ya sabéis, me encanta. En esta ocasión, nos situamos en Dakota del Sud, en la granja de Randy Halverson y cuyo dueño, además de poseer la granja, también tiene una gran afición (y bondades profesionales en el campo fotográfico) a la astro-fotografía.
Una Canon 60D, un Tokina 11-16 2.8, un Sigma 20mm 1.8 y el famoso Tamron 17-50, junto con una tonelada de paciencia e imprevistos como nubes o vientos de más de 40KM/h, son los ingredientes clave de este espectacular trabajo: un time-lapse de la Vía Láctea (nuestra galaxia) y el resto del universo, con una calidad fotográfica excelente, y un montaje final de vídeo a la altura de la fotografía.
Stephane Guisard y Jose Francisco Salgado, son los autores de este espectacular trabajo de vídeo time-lapse, con imágenes desde el ESO (European Southern Observatory) y con la particularidad de haber cogido las estrellas como punto de referencia fijo, y dejando que sea la Tierra la que gire en las imágenes (tal y como sucede realmente, La Tierra es la que gira).
Genial mezcla de imágenes astronómicas con una música muy adecuada para ello. Para mi, esto es una obra de arte (astronómico).
Podéis ver el original (sin referenciar las estrellas como punto fijo) en http://youtu.be/wFpeM3fxJoQ.
Otra obra de arte a modo de time-lapse. Éste genial vídeo es el resultado de tomar los fotogramas durante todo un año y a más de 2000 metros de altura, en Tenerife. Se han usado diferentes técnicas usadas para realizar time-lapses, como raíles, trípodes, cabezales motorizados… El autor, Daniel López que vive en Tenerife. Es un fotógrafo especializado en astrofotografía y que domina todas estas técnicas, además de también dominar fotografía con telescopios.
El vídeo en cuestión es una mezcla de colores, efectos y demás parafernalia artística común en este tipo de vídeos, acompañada con una canción bonita, hacen de este time-lapse un trabajo precioso lleno de montañas, nubes, estrellas y naturaleza.
No creo que me vaya de mucho, al decir que éste es uno de los más bonitos time-lapses que he visto nunca.
Obra de Dustin Farrell, y realizada en su mayoría en el estado de Arizona, aunque algunas escenas estén realizadas en Utah.
Las fotografías, tomadas todas con una Canon 5D MKII y procesadas con Adobe After Effects, se han hecho a 21.1MP, es decir 5616 x 3744 de resolución en RAW, y han sido convertidas a 1080p para hacer el render del vídeo en formato QuickTime video.
Destaca la grandeza visual que ofrece el cielo, la calidad del time-lapse, y sobretodo los preciosos y remotos paisajes en los que se ha realizado cada escena de los time-lapse.
Este time-lapse lo compartió Alberto Sánchez en su Twitter: @albergritos.
Preparamos el equipo: cámara, objetivos, disparador, trípode, bocadillo de jamón y botella de agua natural 2l. Nos vamos a la montaña a hacer algunas fotografías nocturnas, y cantidades enormes de fotografías que luego vamos a tener que borrar. Antes que nada sería interesante aprender que son las star trails, y como hacerlas, o al menos conocer la teoría. Luego, ya saldrá lo que quiera salir.
Cuando ya estamos casi preparados para empezar las tomas de las fotografías,nos damos cuenta que no sabemos como acabar de configurar la cámara. Por que lo que buscamos en enfocar las estrellas (infinito), pero también queremos enfocar aquella casa abandonada que tenemos a 80 metros, y el árbol que queda detrás a unos 85 metros. La distancia que hay entre el infinito y el primer punto de enfoque, se le llama distancia hiperfocal, y para calcularla hay que usar matemáticas; eso, o usar un calculador de hiperfocales, como suele hacerse.
Para ello, he encontrado una aplicación para Android (para otras plataformas hay otros programas, consulta aquí ), llamada Strawberry. Simple pero eficaz, le configuras tu cámara (para conocer el tamaño del sensor, tanto APS-C como Fullframe), le configuras que magnitud quieres usar (pies, metros…), y cual es la focal máxima de tu objetivo.
Podéis instalar la aplicación buscando “Strawberry” en la Android Market.
Un tema que me gusta, pero que por desgracia no tengo (y requiere) mucho tiempo para dedicarle, es la astrofotografía. Así que aprovecho que mi compañero Andreu si le dedica tiempo, para que me vaya explicando cosas, así como aprovechar (espero hacerlo más a partir de ahora) las observaciones astronómicas organizadas por la SaLL para poder ir a afotar en estos eventos.
Pues como ya os conté en un post anterior, el otro día en el Poal asistí a una observación astronómica, en la que entre otras cosas, pude conectar mi cámara a un par de telescopios. En concreto, la conectamos a un Takahashi con el que captamos a la Luna en una perfecta definición; pero lo que quiero publicar en este artículo es la fotografía que llegamos a tomar Andreu y yo de Andromeda (Messier 31), la galaxia más cercana a nosotros (a unos 2,5 millones años luz).
Según me contaron, Andromeda cuesta mucho de encontrar/fotografiar, por lo que la fotografía en sí podemos tildarla de éxito rotundo.
Fue tomada con mi Canon 550D, el adaptador de Canon a 2″ de Gon, y todo conectado al telescopio Meade LX50 de Andreu.
Podéis observar el punto blanco más brillante, es Andrómeda (M31).